Una biblioteca en el parque

Decía Carmen Martín Gaite que el campo de San Francisco estaba lleno de historias. Y no se equivocaba. Históricamente ha sido un espacio de referencia en Salamanca por dónde paseaban los enamorados, se reunían las familias, acudían a recoger agua de la fuente cuando el agua no llegaba a las casas y a leer bajo la sombra de los árboles, como hacía la propia Carmen.

Del campo abandonado que fue en el siglo XVIII pasó a convertirse en plaza de toros, cosas de la vida y de las aficiones populares. Luego en el XIX apostaron por llenarlo de árboles y fue así como llegaron los 600 álamos. Ese paseo se convirtió en refugio de los salmantinos que buscaban un remanso de paz. Entre ellos, Miguel de Unamuno, que encontró en sus paseos la inspiración para escribir sobre la Salamanca a la que amaba.

Unamuno dijo del Campo de San Francisco:

El cuerpo canta;

 la sangre aúlla;

 la tierra charla;

el mar murmulla;

 el cielo calla

 y el hombre escucha.

Y no se equivocaba. Cuando en 1926 la Caja de Ahorros abrió la pequeña biblioteca escondida en lo alto, encontró el vínculo perfecto entre los árboles y los libros que el parque necesitaba. Se llenaba de lectores que podían llevarse historias prestadas a cambio de una canica o un cromo, y siempre enseñando su cartilla. Los libros vienen de los árboles, que a nadie se le olvidé, y en el parque encontraron su hueco.

Ahora, casi cien años después de su apertura, la biblioteca vuelve a estar llena de historias gracias al impulso de la Fundación Ciudad de Saberes de Salamanca, que ha apostado por llenar las mañanas del verano de cuentos y creatividad, demostrando que hay cultura de sobra para los más pequeños y que la disfrutan mejor cuando están acompañados. Allí, en la biblioteca, desde Unpuntocurioso, nos encargamos de encontrar libros que conecten con los lectores, de sacar las historias de las páginas y contarlas entre los árboles.

A veces, en alguna de las mañanas de verano, entre los cuentos y las canciones, aún nos parece ver a Unamuno y a Carmen Martín Gaite, sentados, leyendo, y disfrutando de las historias que nunca llegaron a marcharse del parque.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s